MARCAS HUMANAS PARA UN MERCADO EMOCIONAL

Una marca es una buena idea que cuenta una historia e invita a protagonizarla. Que debe haber detrás de una buena marca? Como se comunica una propuesta de valor? Por dónde empezar? Como ser diferente?

 

La mayoría decimos lo que hacemos, decimos cuan mejores o diferentes somos y esperamos una determinada respuesta. Cuando lo más importante es pensar en el por qué? Las personas no compran lo que hacemos, compran el por qué lo hacemos!
Por qué existe la marca?, Que hace sus colaboradores aporten todos los días, cuál es su razón de existir y por qué debería importarla a alguien más?La marca proporciona un universo simbólico que involucra a sus audiencias y debe utilizar tres recursos básicos para lograrlo: credibilidad, legitimidad y afectividad. Ser diferente!

Para entender como es el proceso de una marca, su esencia, sus valores, su personalidad, su conducta, sus objetivos debemos pensar cual es nuestra propuesta de valor, por qué los consumidores estarían dispuestos a pagar por nuestro producto o servicio.

Producto o servicio que se enfoca en un problema y debe aportar una solución, un cambio. En tiempos donde los bolsillos están llenos de incertidumbres es cuando más debemos aportarle a la construcción sustentable de su marca en la mente del consumidor.Cuanto más inspiradora resulte una marca, más fuerte e intenso será el vínculo con su público. Los aspectos emocionales, sostenidos y expresados a partir de vivencias y valores positivos, son el motor inicial de esa relación. Una idea de marca inspiradora es el punto de partida para la construcción de un vínculo poderoso. Las marcas contemporáneas se expresan claramente desde los aspectos gráficos que le dan tangibilidad y, al mismo tiempo, construyen un imaginario ligado a la cultura, la época y el contexto, definiendo los intangibles que le aportan valor. De este modo, tangibles e intangibles constituyen cuerpo y alma de la marca, la “humanizan ‘y la convierten en objeto de deseo de sus audiencias.

La identidad visual debe ser clara, reconocible y diferenciable, al mismo tiempo que se convierte en el factor más influyente de la construcción de la cultura organizacional.

Actualmente no existen las audiencias  receptoras, estás se involucran activamente en el proceso y construyen marcas, ninguna  constituye prestigio per se, sino que es la mirada del otro la que le otorga legitimidad. La sociedad contemporánea consume símbolos, no objetos. Un mercado emocional requiere marcas inspiradoras. Una marca creíble es menos vulnerable a sus competidores. Una marca dotada de una fuerte carga afectiva genera mayor fidelidad. Bajo esta premisa la idea de territorio de marca establece un ecosistema donde las marcas no solo buscan crecer si no florecer.
“Una marca con una fuerte carga afectiva genera mayor fidelidad”